jueves, 31 de diciembre de 2015

Más libros y películas nos trajo el 2015, ¡gracias a todos!




Se nos va el 2015 y fue un año redondo, porque logramos seguir adelante con nuestros proyectos en dos continentes: publicamos en Chile el libro impreso "Abandona toda esperanza", de Gabriel Aiquel, el libro electrónico "Lovecraft vive en Chile. Guión y Making Of de la película Chilean Gothic (Pickman´s Model)", de Gilberto Villarroel, seguimos con la itinerancia en Chile del premiado largometraje documental "Isidora", dirigido por Nicolás Suyperby y Christian Aylwin, y rodamos en 7 países y en 16 ciudades la serie documental "Lord Cochrane, Master and Commander", dirigida por Christian Aylwin, escrita y producida por Gilberto Villarroel, y narrada por el tataranieto de Lord Cochrane, Adam Bruce, a estrenarse en 2016 en UCV. Trabajar y viajar entre París y Chile ha sido una experiencia estimulante y enriquecedora y el próximo año traerá muchas novedades, en las que ya estamos trabajando, con Gabriel Aiquel como editor adjunto y Susana Tello como productora general. ¡Feliz 2016 a todos!

miércoles, 18 de noviembre de 2015

“Es estimulante y esperanzador ver cómo los parisinos intentan mantener vivos los espacios de libertad y tolerancia en la vida cotidiana”


(Publicado por Claudio Pereda en CULTURA Y TENDENCIAS, 17 de noviembre de 2015). En plena última fase de su intenso documental sobre Lord Cochrane, el marino británico que juega un papel importante en las luchas independentistas de Chile, Perú, Brasil y Grecia, el periodista chileno Gilberto Villarroel vive hace más de un año en París.
Sin querer, ha sido testigo privilegiado de lamentables sucesos como la muerte de los editores de la revista “Charlie Hebdo” y ahora de los atentados del viernes 13 de noviembre.
“Todo lo que está pasando es como estar frente a una telaraña, es una frustrante sensación de impotencia e incertidumbre”, comenta el periodista de destacada trayectoria en revistas “Hoy”, radio “Cooperativa” y guionista y productor de proyectos fílmicos como “Chilean Gothic” e “Isidora”.
Villarroel cree que “el desafío es que todos, en términos sociales y culturales, se sientan bien integrados. No es fácil para un país que recibe inmigrantes de todo el mundo, es como armonizar una Torre de Babel, pero es impresionante cómo lo intentan todos los días”.
El periodista que hoy encabeza la generadora de contenidos InteriorDIA ya se siente parte de la sociedad francesa. Reconoce y destaca la vida cívica del país europeo, subrayando aspectos importantes como la mantención de la memoria y la clara distintición de lo laico y lo religioso.
Cuando conversamos contigo a propósito de lo ocurrido con la revista "Charlie Hebdo" nos decías que lo peor era el espacio de tolerancia que se iba perdiendo en Francia, subrayando que este concepto era uno de los tesoros sociales de este país. ¿Cómo ves este proceso con lo sucedido este viernes?
- La amenaza contra la libertad de expresión fue uno de los temores más grandes surgidos tras el atentado de enero contra la redacción de “Charlie Hebdo”.
Algunas personas aludieron, en su momento, como intentando dar un contexto y hasta una justificación, a las múltiples sátiras contra el fundamentalismo islámico hechas por la revista, pero recuerdo que antes de los atentados, en Navidad, había visto una portada en que la misma publicación se burlaba de los dogmas católicos.
Y en las librerías de viejo del parque George-Brassens vi ejemplares de los años 70 que criticaban la política exterior de los presidentes de Estados Unidos.  Es decir, lo que estaba en discusión en ese momento era la capacidad de poder usar el humor político en todo momento y a propósito de todos los temas.
Recuerdo haber pensado, tras participar en la marcha de repudio a estos asesinatos junto a dos millones de personas en el Boulevard Voltaire, que se iba a necesitar algo mucho más grave para afectar la tranquilidad ciudadana y la convivencia multicultural tan propia de Paris.
Pensé en eso cuando vi a los manifestantes comiendo, en esas mismas calles, comida árabe y turca que vendían los comerciantes del sector, en su mayoría inmigrantes o hijos de inmigrantes.
Una cosa era el fanatismo de unos pocos extremistas radicalizados y otra muy distinta empezar a sospechar del vecino de al lado. Y hubo nuevos golpes. En agosto, fue el ataque de un tirador marroquí contra los pasajeros del tren de alta velocidad (TGV) de la ruta Amsterdam-París.
Sin embargo, pareciera que ahora la situación avanza hacia otras direcciones…
– Claro, con lo sucedido ahora dos reflexiones me surgen de inmediato: la primera, que de nuevo se intenta atacar un modo de vida, en este caso la vida de barrio y el aprecio que tienen los franceses por las actividades deportivas y culturales. Son golpes bajo la línea de flotación, dirigidos contra una sociedad muy civilizada, destinados a crear miedo y desconfianza.
La otra, ver cómo el país va siendo empujado a una guerra contra fundamentalistas religiosos, a pesar de ser una nación laica, donde la iglesia y el Estado están separados desde 1905 y donde las leyes establecen que la religión es una actividad que cada uno puede realizar privadamente en su casa, pero no en espacios públicos como escuelas y municipios.
Aquí no hay subsidios estatales para las iglesias y símbolos como la Catedral de Notre-Dame pertenecen al ministerio de Cultura sólo porque son considerados, antes que nada, un patrimonio cultural.
El comunicado del Estado Islámico atribuyéndose los atentados decía que fue “un ataque bendito contra la Francia cruzada”. Entonces, alguien se quedó pegado en la Edad Media y no está entendiendo nada o hay un interés por crear una confrontación ahí donde no debiese haber motivos para tener una.Cuando menos, eso provoca asombro a los afuerinos como yo.
Por otro lado, muchos de los problemas que hay en los países árabes se pueden entender estudiando cómo las potencias ganadoras de las dos guerras mundiales trazaron arbitrariamente las fronteras de otras naciones, con todos los conflictos que eso trajo, y cómo en esos países hay resentimientos y el recuerdo de muchos abusos que, tal vez, se pueden rastrear hasta la época de las Cruzadas. Puede ser.
Que los atacantes identificados hasta ahora no sean sirios sino belgas y franceses, vinculados por lazos familiares con el mundo árabe, vuelve más complejo el cuadro, pues habla de situaciones internas de Francia que es preciso empezar a analizar, como lo es -justamente- la plena integración de los inmigrantes y sus descendientes. Para un latinoamericano como yo, que llevo apenas un año acá, es una realidad con muchas aristas.
¿Cuál es la primera sensación que tuviste al saber de estos hechos y cómo ha evolucionado ese sentimiento según pasan las horas?
– Estaba cenando tranquilo en mi departamento con mi mujer, cuando nos empezaron a llamar amigos desde Chile para saber cómo estábamos. Así nos enteramos que algo grave estaba sucediendo.
Ella había estado trabajando hasta las 16:30 en una oficina ubicada cerca del Boulevard Voltaire. Yo recordaba haber marchado a través de ese mismo lugar en enero, protestando contra los ataques terroristas. Estábamos impactados y tristes. Luego, rabia.
Por ejemplo, al ver las condolencias enviadas por Estados Unidos, no pude evitar recordar cómo ese país promovió y financió en secreto, entre 1970 y 1973, los atentados terroristas y los crímenes políticos para desestabilizar y, finalmente, derrocar al gobierno del presidente Salvador Allende en Chile.
La cantidad de veces en que detrás de los terroristas se esconden, a lo largo de la historia contemporánea, gobiernos y servicios extranjeros está muy documentada gracias al trabajo de muchos periodistas investigadores y es inevitable pensar, cuando ocurren estos atentados, que lo que hay detrás puede ser mucho más que un puñado de locos solitarios, estando en juego recursos naturales como el petróleo y el gas en los países que ahora está en la mira de naciones, como Estados Unidos, Francia y otras, con una poderosa industria militar y grandes intereses corporativos.Gilberto 2 Le Bataclan
Este tipo de guerras escapa al nivel de información que puede manejar cotidianamente un ciudadano y, a veces, debe pasar mucho tiempo para conocer la historia completa, tal como en los 80 la documentó Bob Woodward en su libro “Las guerras secretas de la CIA”. Es como estar frente a una telaraña. Es una frustrante sensación de impotencia e incertidumbre.
¿Cómo cambian las percepciones cotidianas con este tipo de cosas? ¿Cómo es volver a tomar un taxi, volver a los colegios o ir a ver una obra de teatro?
-Los franceses reciben educación cívica desde la cuna. Mi hijo, antes de cumplir los cinco años, fue nombrado delegado de curso en la escuela maternal.
Les enseñan a participar, a votar, a expresar sus opiniones ante las autoridades, a reunirse con ellas, aunque sea para tratar temas de la vida cotidiana, como es el caso de la escuela maternal. Pero eso deja una impronta en la gente, que cree en sus instituciones y las aprecia.
El sábado, tras los atentados, los niños y sus padres nos juntamos afuera de la municipalidad del barrio, para jugar ahí, ya que la plaza estaba cerrada.
Hace dos generaciones, el país estaba en el suelo. La mamá de mi esposa recuerda la llegada de los soldados norteamericanos a su pueblo, en el norte de Francia. Eran los últimos días de la Segunda Guerra Mundial. La capacidad que tienen los franceses para levantarse es impresionante. Y no olvidan a sus muertos,  hay placas y monumentos por todos lados, correspondientes a distintas épocas.
Habrá miedo y tensión durante unos días, tal vez semanas, como ocurrió en enero, pero la gente volverá a su vida cotidiana, porque sienten que es su derecho y porque es la sociedad en la que quieren vivir.
El desafío es que todos, en términos sociales y culturales, se sientan bien integrados. No es fácil para un país que recibe inmigrantes de todo el mundo, es intentar armonizar una Torre de Babel, pero es impresionante cómo lo intentan todos los días.
También a propósito de lo de “Charlie Hebdo” nos decías en Cultura y Tendencias que este tipo de cosas parecen tener un plan. ¿Es posible detectar cuáles son las verdaderas intenciones que se esconden en este tipo de actos?
– Con los terroristas nunca se sabe si operan por convicción, por infiltración o por financiamiento. O por una mezcla de todo eso. Debe haber algunos que están convencidos de lo que hacen. Pero es muy complejo llegar a descubrir quiénes tiran, finalmente, los hilos.
Obviamente ha habido una escalada de ataques, como te decía, contra un modo de vida y contra una sociedad laica, multicultural y tolerante como ésta. ¿Por qué?¿Para qué?¿A quién beneficia más? Las respuestas a esas preguntas me superan.
Pero es impresionante cómo ha ido cambiando el enfoque de las guerras, ya dejaron de ser entre países. Se impuso, a nivel internacional, la mirada de Estados Unidos, que habla de guerras más genéricas, “contra las drogas”, “contra el terrorismo”. Es decir, cualquier lugar se puede convertir en un campo de batalla. O en un sitio a invadir.
Los latinoamericanos sabemos lo que eso significa: que el día de mañana le puede tocar a uno de nuestros países, bajo éste u otros pretextos, estar en la mira de países que siempre están en guerra.
La escala de esto es apabullante y lo único que uno puede hacer, creo, es tratar de mantener vivos los espacios de libertad y tolerancia en su vida cotidiana, en los lazos que creas con la gente que está a tu alrededor.
Y veo ese espíritu y esas ganas en los parisinos que conozco, eso es muy esperanzador y estimulante. Aunque los ciudadanos tendrán que estar muy atentos para que el gobierno, que a propósito de esta emergencia restringirá algunas libertades, no caiga en la tentación de convertir la excepción en norma, un fantasma que a los chilenos también nos resulta familiar.

martes, 29 de septiembre de 2015

En Corral y Valdivia comenzó hoy la etapa final del rodaje de "Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra"






Con buena cobertura de prensa, tanto en Santiago como en Valdivia, comenzó el rodaje en Sudamérica de la serie documental "Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra", que llevará al tataranieto de Lord Cochrane, Adam Bruce, a recorrer Chile, Perú y Brasil, completando así el recorrido iniciado en mayo de este año en Inglaterra, Escocia, Francia y Grecia. La serie, ganadora del CNTV, será exhibida en 2016 a través de las pantallas de UCV.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Este domingo partió en Santiago la etapa final del rodaje de "Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra"




Día 1: en Santiago comenzaron este domingo las grabaciones de los voice over para el montaje del off-line del episodio 1 y del primer corte del episodio 3 de la serie documental "Lord Cochrane, capitán de Mar y Guerra", narrada por el tataranieto de Cochrane, el abogado y empresario escocés Adam Bruce. En las fotos, Adam Bruce, quien llegó hoy a Chile a completar el rodaje en 3 países: Chile, Perú y Brasil. Foto 2: Adam Bruce y el artista británico Andy Dockett, quien interpretará la voz de Lord Cochrane en las lecturas dramatizadas que incluyen las animaciones 2D de la serie. Foto 3: Pedro Santa Cruz, músico y director de sonido, en su estudio OsoPardo. Foto 4: Christian Aylwin, director de la serie, Gilberto Villarroel, productor ejecutivo y guionista, quien llegó desde París a Santiago hoy, Andy Dockett y Pedro Santa Cruz.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Narrada por su tataranieto, Adam Bruce: EN CHILE, PERÚ Y BRASIL CONCLUIRÁ EL RODAJE DE SERIE DOCUMENTAL SOBRE LORD COCHRANE


 Con filmaciones en ocho ciudades en tres países –Chile, Perú y Brasil- se desarrollará, a partir del lunes 28 de septiembre, la etapa final del rodaje de la serie documental “Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra”. La serie, ganadora del fondo del Consejo Nacional de Televisión (CNTV),  es narrada por Adam Bruce, tataranieto de Lord Cochrane, y será exhibida a través de la televisión abierta chilena (UCV) en 2016. También ya tiene comprometido un pre-estreno en Londres para 2016, gracias a una invitación de la Anglo-Chilean Society.

El descendiente de Lord Cochrane llegará a Chile este domingo y el lunes partirá rumbo a Valdivia, para reconstruir en terreno la operación comando con que Lord Cochrane liberó esa región del sur de Chile en 1820.

El equipo realizador que lo acompaña está encabezado por el director Christian Aylwin (“Epopeya” “Isidora”) y por el productor ejecutivo y guionista Gilberto Villarroel (productor ejecutivo de “Isidora” y “Chilean Gothic” y guionista de “Epopeya” e “Isidora”, entre otras producciones).

Tras filmar en Valdivia, los realizadores viajarán a Cuel, donde Adam Bruce construye un parque eólico, rasgo que lo vincula también con el desconocido pasado de Lord Cochrane como inventor,  que perfeccionó la lámpara de gas en Londres y trajo a Chile el primer buque a vapor, el “Rising Star”.

Las filmaciones proseguirán en el fundo Valle Alegre, de Quintero, donde Lord Cochrane masificó en Chile el cultivo de zanahorias y nabos y donde introdujo en la agricultura nacional herramientas como azadones, palas y arados. Luego seguirán en Valparaíso, en la casa de Pablo Neruda, “La Sebastiana”, donde el poeta guardaba entre sus objetos más preciados un retrato de Lord Cochrane. Neruda también le dedicó un poema épico, titulado “A Lord Cochrane de Chile”.

La segunda semana de rodaje Adam Bruce partirá rumbo al puerto de El Callao, donde Lord Cochrane arrebató a la flota española la primera “Esmeralda”, y a Lima, donde protagonizó varias polémicas con el general José de San Martín –quien lo llamaba “Lord filibustero”- a propósito de sus diferencias estratégicas para conseguir la independencia del Perú.

El rodaje finalizará en Río de Janeiro, donde Lord Cochrane se hizo cargo de la flota que liberó todo el norte de Brasil, lo que llevó al Emperador Pedro I a nombrarlo Marqués de Marañao, título que hasta hoy conserva su descendiente más directo, Douglas Cochrane, actual Conde de Dundonald y primo de Adam Bruce.

Previamente, Bruce y el equipo realizador habían filmado, durante el mes de mayo, en Londres, Edimburgo y Culross, en el Reino Unido, en París, Fourás y la Isla de Aix, en Francia, y en Atenas y El Pireo, en Grecia, donde Adam Bruce constató que los griegos todavía tienen opiniones divididas sobre el legado de Cochrane.

La serie tendrá 3 episodios de media hora cada uno y contará con animaciones 2D, realizadas por el dibujante Christian Luco, que serán complementadas por lecturas dramatizadas extraídas de las memorias de Lord Cochrane.

El documental cuenta con el auspicio del CNTV, CORFO y la Anglo-Chilean Society de Londres y con el patrocinio del British Council de Chile, DocMontevideo de Uruguay, el Museo Historic﷽﷽﷽﷽﷽﷽e, DocMontevideo de Uruguay, el Museo Hist y la Anglo-Chilean Society de Londres y con el patrocinio del British Councórico y Militar y el Museo Marítimo Nacional. Produce InteriorDIA, la editorial y productora audiovisual del guionista Gilberto Villarroel (www.interiordia.cl).

“Napoleón lo llamaba Le Loup des Mers, El Lobo de los Mares. Los españoles lo bautizaron como El Diablo. He aquí otro rasgo de mi tatarabuelo que me ha llamado la atención mientras investigo su vida. El miedo y, a la vez, el respeto que inspiraba entre sus enemigos”, dijo Adam Bruce a propósito de su participación en esta serie.

Por su parte, el guionista y productor Gilberto Villarroel resaltó que Lord Cochrane es un personaje controvertido y adelantado a su época, cuya influencia sigue presente en la cultura popular mundial a través de películas de ficción, series de TV, libros y cómics. “Pero su vida –afirma- opaca a la más delirante de las ficciones y esta serie servirá para demostrarlo”.



martes, 8 de septiembre de 2015

Homenaje a quienes defendieron los derechos humanos en dictadura en la Región del Bío-Bío


      
CONPCEPCIÓN, Por Remijio Chamorro. Un homenaje a numerosas personas de la Región del Bío Bío que después del Golpe de Estado de 1973 trabajaron incansablemente en descubrir la verdad en torno de víctimas de derechos humanos, como en el llamado Caso Laja-San Rosendo, donde carabineros de entonces mataron a 19 trabajadores de esa zona, tuvo lugar en el Aula Magna del Arzobispado de Concepción.

       El homenaje se efectuó durante el lanzamiento en esta ciudad del libro “A la sombra de los cuervos. Los cómplices civiles de la dictadura”, de Javier Rebolledo, acto al cual asistieron más de 350 personas, entre ellas el intendente regional Rodrigo Díaz, y el alcalde de Concepción Álvaro Ortiz. El encuentro contó con las intervenciones como la de la ex ministra, abogada y miembro del Consejo de Defensa del Estado, Paulina Veloso.
       Parte del homenaje fue hecho en nombre de todos “los héroes y heroínas que por muchos años lucharon para encontrar a sus seres queridos, sobreponiéndose muchas veces al cinismo y a la mentira”. El reconocimiento se realizó en las personas de Mercedes Sánchez y Ester Araneda, de la Agrupación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Concepción, y de Gloria Urra Paredes, de la Agrupación de Detenidos y Ejecutados de Laja- San Rosendo.
       También se recordó la figura del fallecido ex Ministro en Visita de este caso, José Martínez Gaensly, quien inició las primeras investigaciones en 1979, llevando a cabo su misión con “dedicación, honestidad, veracidad, entrega y altura moral. El ex magistrado efectuó su labor, como alguna vez lo confió, superando inclusive seguimientos en camioneta de agentes de la CNI de la dictadura, cuando viajaba o volvía de San Rosendo, Laja o Yumbel. Él, sabiamente, burlaba los seguimientos por caminos alternativas que se había encargado de conocer previamente, presupuestando la estulticia de los agentes”, se recordó en la ceremonia, celebrada el recién pasado viernes por la noche.
       Se señaló que el magistrado Martínez Gaensly, cuyo reconocimiento lo recibió su hija Cecilia Martínez Nazar, desde ya figura en una misma galería donde sobresalen jueces como “Adolfo Bañados Cuadra, Alejandro Solís, Carlos Cerda Fernández, José Cánovas Robles”, y otros.
       Igualmente se recordó la labor de gran asistencia para los familiares de víctimas que fueron perseguidas o exterminadas durante la dictadura, prestada por el sacerdote penquista Carlos Puentes y el coordinador Jorge Barudi, ambos fallecidos, y de los abogados Martíta Woerner y Claudio Saldaña, todos del Departamento de Derechos Humanos del Arzobispado de Concepción.
       De manera similar, se recordó el trabajo del abogado y ex Intendente de la Región del Bío Bío, Adolfo Veloso Figueroa.
       En el plano de la prensa se destacó el recto trabajo profesional,  del recordado y fallecido periodista penquista Quintín Oyarzo Leiva, durante los tiempos más complejos de la dictadura y la represión. Quintín Oyarzo informó varias veces sobre este caso en la prensa regional. Sus reportes aparecen en el libro "Crónicas y Minicuentos", editado por InteriorDIA en 2012.
       Javier Rebolledo recibió las felicitaciones y un obsequio del Consejo Regional Bío Bío del Colegio de Periodistas por  sus amplias investigaciones, señalando que sus trabajos constituyen un ejemplo a seguir por las nuevas generaciones de reporteros.  
   
Fotografía: Quintín Oyarzo. Archivo familia Oyarzo-Tapia.

lunes, 29 de junio de 2015

Este martes, función gratuita de la película "Isidora" en el Teatro Municipal San Joaquín

Desde su estreno en 2013, la itinerancia de la película documental "Isidora" no ha cesado. Una vez que completó su paso por el circuito de salas de cine arte, el filme, dirigido por Christian Aylwin y Nicolás Superby, con producción ejecutiva de Gilberto Villarroel y co-escrito por los tres, ha sido presentado de norte a sur en funciones gratuitas, que en muchos casos han pie después a animados coloquios y debates sobre la vida y obra de la dramaturga chilena Isidora Aguirre.

Este martes 30 de junio, a las 11 horas, la película será exhibida en el Teatro Municipal de San Joaquín, en una función dirigida especialmente a estudiantes de Octavo Año Básico. En su momento, la película, de 90 minutos, fue declarada "apta para todo espectador y con contenido educativo" por el Consejo de Calificación Cinematográfica del Ministerio de Educación.

lunes, 8 de junio de 2015

En París y Santiago celebramos los 5 años de InteriorDIA, Creadores de Contenidos


InteriorDIA está de aniversario. Hoy se cumplen cinco años desde que firmé la escritura de constitución de este emprendimiento, una empresa individual de responsabilidad limitada (EIRL), cuyo foco está en la creación de contenidos en los ámbitos editorial y audiovisual. Libros, películas y talleres se han sucedido durante este periodo, que comenzamos en nuestras oficinas en Santiago de Chile y que en el presente seguimos desarrollando, simultáneamente, tanto en Santiago como en París. Como ningún hombre es una isla, hemos tenido la suerte de trabajar con profesionales de excelencia en todos los ámbitos, lo que ha permitido llevar a puerto tanto proyectos propios como de otros autores. Cuatro libros originales publicados hasta la fecha, un largometraje documental estrenado, una serie documental en producción, tres talleres de creación audioviosual y variadas charlas y participación en ferias del libro forman parte del quehacer de InteriorDIA, que podemos resumir así:

LIBROS:

"Crónicas y Minicuentos" (2012). Obra póstuma del periodista investigador Quintín Oyarzo, publicada en formato impreso y electrónico. Sergio Campos, Premio Nacional de Periodismo, la definió como "una contribución a la memoria histórica del Chile reciente". Fue uno de los títulos adquiridos por la DIBAM para su innovador sistema de préstamos de libros electrónicos on-line.

"Calcetín con papa" (2013). Antología de los mejores chistes del webcómic creado por Gabriel Aiquel, ganador del Fondo del Libro, nominado a Mejor Libro de Humor del Año en el Festival Internacional del Cómic de Santiago. Publicado en formato impreso y electrónico.
"Lovecraft vive en Chile. Guión y making of de la película Chilean Gothic (Pickman´s Model)" (2015), por Gilberto Villarroel. Edición electrónica en español.  Durante 2015 se publicarán también las versiones en inglés y francés.

"Abandona todas esperanza" (2015). Antología impresa de los mejores chistes del webcómic homónimo, creado por Gabriel Aiquel, quien desde octubre de 2014 se desempeña también como editor adjunto de InteriorDIA en Chile.

También hemos participado en la edición de libros para terceros, entre ellos proyectos tan apasionantes como "Canteros de Colina", de Rolando Abarca editado por Midia y financiado vía Ley de Donaciones Culturales.

PELÍCULAS
"Isidora" (2013). Largometraje documental dedicado a la vida y obra de la dramaturga chilena Isidora Aguirre, autora de "La pérgola de las flores" y de otras 30 obras estrenadas. Dirigido por Christian Aylwin y Nicolás Superby, con producción ejecutiva y co-guión de Gilberto Villarroel. Película declarada "apta para todo espectador y con contenido educativo" por el Consejo de Calificación Cinematográfica del Ministerio de Educación de Chile. Ganadora del Fondo Audiovisual del Ministerio de Cultura. Mejor película en el Festival Internacional de Documentales de Coquimbo, Premio del Jurado en Festival Bío Bío Cine, y Premio del Público en ANTOFADOCS y en Festival Cine B de Santiago. Exhibida en salas de cine y en funciones itinerantes desde Antofagasta a Punta Arenas.  Exhibida también en Perú y Alemania.

SERIES
"Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra" (en etapa de producción, con estreno previsto para 2016 a través de las pantallas de UCV). Serie documental en 3 episodios, de 30 minutos cada uno, narrada por Adam Bruce, tataranieto de Lord Cochrane. Dirigida por Christian Aylwin, escrita y producida por Gilberto Villarroel. Producción general, Susana Tello. Ganadora del Fondo Pro del Consejo Nacional de Televisión, Mineduc, Chile. Con el apoyo de la Anglo-Chilean Society de Londres y con el patrocinio del British Council de Chile, DocMontevideo de Uruguay,  Museo Histórico y Militar de Chile y Museo Marítimo Nacional de Chile.
También hemos escrito series y documentales para terceros, como el unitario "ALMA y la nave del desierto".

TALLERES Y CHARLAS
Durante 2014, junto a la periodista y experta en capacitación María Paz Subercaseaux, volvimos a dictar en Santiago nuestro taller "Por favor, ¡prende tu celular!", creado para jóvenes de escasos recursos que querían hacer cortometrajes utilizando sus celulares y el software de edición Movie Maker, disponible en los PC de todos los colegios. Esta vez la experiencia se desarrolló en 2 liceos y un colegio de la comuna de Conchalí, con el apoyo de la Fundación Educación 2020 y de la Intendencia Regional.
También dictamos charlas sobre cómics junto a Gabriel Aiquel en la comuna de Maipú. Durante 2014 y 2015, Gabriel ha seguido participando en charlas y ferias del libro, tanto en representación de InteriorDIA como de ChileCómics, agrupación de editoriales de la cual formamos parte y que recientemente inauguró su plataforma de venta de libros por Internet.


jueves, 4 de junio de 2015

Desde Londres hasta Atenas: Equipo realizador completó rodaje en Europa de "Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra"












Más de cincuenta horas de filmación en seis ciudades de cuatro países -Inglaterra, Escocia, Francia y Grecia- completó durante las últimas dos semanas el equipo realizador de la serie documental "Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra", ganadora del CNTV. El director Christian Aylwin, el productor ejecutivo  y guionista Gilberto Villarroel y el narrador Adam Bruce, tataranieto de Lord Cochrane, recorrieron junto a un equipo integrado por profesionales chilenos y europeos las ciudades de Londres, Edimburgo, París, Isla de Aix, Fourás y Atenas.
Uno de los momentos más emotivos del rodaje fue la ceremonia de homenaje a Lord Cochrane, que la Armada de Chile realiza cada 21 de mayo en la tradicional Abadía de Westminster, donde están sepultadas las figuras más destacadas del Reino Unido y donde son coronados los reyes. Este año asistieron simultáneamente los tres descendientes de Lord Cochrane entrevistados para este documental: Adam Bruce, descendiente por línea materna, quien iba por primera vez, y sus primos, Michael Cochrane, comodoro en retiro de la Royal Navy, y Lord Douglas Cochrane, actual Conde de Dundonald y Marqués de Marañao. Este último título fue otorgado a Lord Cochrane en 1823, por haber liberado el norte de Brasil .
Muy emocionados, los descendientes del héroe escocés permanecieron de pie mientras una delegación diplomática chilena depositaba una ofrenda floral con la figura de la bandera de Chile sobre la tumba de Cochrane. Posteriormente, el comodoro Michael Cochrane mostró a los realizadores del documental la capilla de Henry VII, ubicada al final de la abadía, donde se encuentran los pendones e insignias de los Caballeros de la Orden de Bath, de la cual Lord Cochrane fue expulsado en 1814 tras ser acusado de fraude en la Bolsa de Comercio de Londres. Sus insignias fueron arrancadas de la capilla y pateadas por las escaleras de la abadía hasta la calle. Años después, un manifestante anónimo, probablemente chileno, grabó con un cuchillo sobre el muro de madera, en el sitio en que alguna vez estuvo la insignia de Cochrane, un graffiti alusivo a Cochrane, a Chile y a la libertad. La inscripción se conserva hasta hoy en la capilla y es la única en su tipo que existe en la tradicional abadía.
El rodaje en el Reino Unido contó con el apoyo de la Anglo-Chilean Society y de la Embajada de Chile, que ayudó al equipo realizador a conseguir los permisos para rodar en Westminster Abbey.
El rodaje continuó en Escocia, donde Adam Bruce visitó a su hermano Charles, quien vive en Culross, en las afueras de Edimburgo, en la misma casa en la cual Lord Cochrane pasó su infancia y desde la cual partió un día para convertirse en marino. La propiedad se encuentra en perfectas condiciones, modernizada en su interior. En la plaza de Culross hay un monumento a Cochrane junto al cual ondea permanentemente una bandera chilena.
Adam Bruce, quien comparte con su tatarabuelo la pasión por los inventos y la tecnología, mostró también la zona de Edimburgo en donde construirá, junto a la empresa Mainstream RP, un parque éolico sobre el mar (offshore). El gerente de desarrollo del proyecto, Ewan Walker, contó que en la zona han aparecido restos históricos de dos submarinos de la Primera Guerra Mundial. Para Bruce, es una muestra de que la historia siempre emerge, como cuando en Valparaíso construyeron los estacionamientos subterráneos de la Plaza Sotomayor y encontraron restos del primer muelle del puerto, que había sido construido con los palos de la primera "Esmeralda", capturada por Lord Cochrane en El Callao.  La Armada de Chile construyó un museo de sitio para resguardar estas reliquias. "Espero visitarlo en octubre", adelantó Bruce.
Para Adam Bruce, la visita al Museo del Ejército Francés, en Invalides, en París, fue uno de los momentos memorables del rodaje. Los curadores abrieron por única vez la sala en que se encuentra el uniforme, la tienda de campaña, el escritorio y los objetos personales de Napoleón. "Casi podía sentir su presencia,  al lado mío, fue muy impresionante", comentó Bruce, tras conversar con una curadora del museo de pie junto a la estructura que sostiene el conocido abrigo y sombrero de campaña del Emperador de los franceses. Luego recorrió la capilla donde se encuentra la monumental tumba de Napoleón, muerto en el exilio en Santa Helena, mientras Lord Cochrane trataba de conseguir apoyo para rescatarlo y ponerlo al frente de las tropas que luchaban por la Independencia de Sudamérica, idea que finalmente fue desestimada por el gobierno del general Bernardo O´Higgins.
En la Isla de Aix, Adam Bruce visitó el Fuerte de la Rade, desde el cual trece cañones dispararon contra el buque de Lord Cochrane, tras el ataque con botes explosivos en que hundió a la mitad de la flota de Napoleón, en 1809. Al otro lado de la bahía, en el municipio de Fourás, comprobó que este episodio sigue siendo uno de los más recordados en la historia de esa región de Francia.
Según Gilberto Villarroel, guionista y productor ejecutivo del documental, "uno de los momentos más espectaculares del rodaje, en términos visuales, fue la filmación en la Acrópolis de Atenas, donde historiadores locales contaron a Adam Bruce que Lord Cochrane todavía es un personaje controvertido en Grecia, en cuya guerra de independencia no obtuvo triunfos tan resonantes como en Chile, Perú y Brasil. Sin embargo, narraron en detalle la batalla de defensa de la Acrópolis, que él organizó en 1827, un episodio poco conocido para los chilenos". 
Adam Bruce reconstruyó también, a bordo de un velero, la navegación de Lord Cochrane entre New Faliro y El Pireo. Tras estas campañas, Lord Cochrane regresó a Inglaterra, donde recuperó su condecoración de la Orden de Bath, su grado en la Royal Navy y fue sepultado como héroe en Westminster Abbey.
El rodaje de "Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra" concluirá en octubre en Sudamérica, cuando Adam Bruce y el equipo realizador recorran Chile, Perú y Brasil, completando así la ruta del audaz marino escocés, cuyas andanzas han inspirados novelas y filmes de ficción en todo el mundo. La serie será estrenada en 2016 a través de las pantallas de UCV.

miércoles, 20 de mayo de 2015

"Para Lord Cochrane, todo era un combate"




"Para Lord Cochrane, todo era un combate", dijo el escritor Richard Dale esta mañana en Londres, durante la conversación que sostuvo con Adam Bruce, tataranieto del marino escocés, al inicio del rodaje de la serie documental "Lord Cochrane, Master And Commander", ganadora del CNTV. El equipo realizador, encabezado por el director Chstirian Aylwin y por el productor ejecutivo y guionista Gilberto Villarroel, grabó esta mañana en Lincoln´s Inn, conocida locación londinense que ha aparecido en numerosas películas y series. La conversación giró en torno al libro del profesor Dale, "Napoleón está muerto: Lord Cochrane y el escándalo de la Bolsa de Comercio". Luego, durante la tarde, el equipo se trasladó hasta la embajada de Chile en Londres, ubicada en la calle Old Queen Street 37-41, donde Adam Bruce conversó con el jefe de la misión naval de Chile en Londres, comandante Ronald Baasch, quien definió a Lord Cochrane como "el padre de la Armada de Chile", indicando que él borró la palabra "imposible" del vocabulario de los marinos chilenos.

Este 21 de mayo, el equipo realizador tendrá acceso a la Abadía de Westminster, a la ceremonia en que diplomáticos y marinos del Reino Unido y Chile depositan una ofrenda floral sobre la tumba de Lord Cochrane. A la ceremonia asistirán también Adam Bruce y otros descendientes de Lord Cochrane , entre ellos el actual Lord Dundonald y el comodoro en retiro de la Armada británica, Douglas Cochrane.


lunes, 18 de mayo de 2015

El 20 de mayo comienza en Londres el rodaje de "Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra"

Locaciones en el Reino Unido, Francia y Grecia tendrá la primera  etapa del rodaje de la serie documental "Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra", narrada por su tataranieto, el empresario ecologista escocés Adam Bruce. Dirige Christian Aylwin. Escribe y produce Gilberto Villarroel (InteriorDIA). El rodaje comienza este 20 de mayo en Londres, luego sigue en Edimburgo, Culross, París, Isla de Aix y Atenas. Luego, durante el segundo semestre, el rodaje concluirá con la visita a locaciones en Chile, Perú y Brasil, países que, al igual que Grecia, Lord Cochrane ayudó a liberar.

domingo, 3 de mayo de 2015

Locacionando en la Isla de Aix, en Francia, para el rodaje de "Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra"










Esta semana que recién termina estuvimos locacionando en la Isla de Aix, en Francia, entre La Rochelle y Rochefort, en la costa occidental de Francia, para el rodaje de la serie documental "Lord Cochrane, Capitán de Mar y Guerra".

Visitamos el jardín de la casa museo de Napoleón en Aix. Éste fue el último hogar de Napoleón antes de partir al exilio, en 1815. Antes, en 1809, frente a esta misma isla, Lord Cochrane había atacado por sorpresa a la flota francesa, hundiendo a varios de sus buques mediante botes cargados con explosivos. Los franceses habían construido un dique flotante para proteger a sus buques y tenían fuertes con cañones, como el Fort de la Rade, apuntando hacia la bahía, pero no fue suficiente para detener al entonces capitán Cochrane, quien por esta operación tipo comando ganó la condecoración de los Knights of the Order of Bath. 

La batalla también es mencionada en el museo de Napoleón en Aix. Este mes comenzaremos el rodaje de nuestro documental en Europa y durante el segundo semestre rodaremos en Sudamérica, para estrenar en 2016 en la TV abierta chilena.

viernes, 24 de abril de 2015

Este fin de semana: El cómic chileno llega a todos los espacios

Esta semana el cómic chileno llega a todos los espacios, gracias al trabajo conjunto de las editoriales que integran ChileCómics. Un stand con diferentes títulos se habilitó en la Universidad Gabriela Mistral, en la comuna de Providencia, para conmemorar el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor (23 de abril). Los títulos de ChileCómics estuvieron presentes también esta semana en el patio Bellavista, en el stand de Amapola. Pero hay más. Por segundo año, las editoriales de ChileCómics participarán también en la Feria del Libro de Lo Barnechea, del 24 al 26 de abril, en La Dehesa esquina El Rodeo, con entrada liberada. Y el sábado 25 de abril, de 11 a 19 horas, podrás también encontrar los títulos de Acción Cómics, Dogitia, InteriorDIA, Pezarbóreo Ediciones, Editorial Piedrangular y la novela gráfica Tricententario en el Café Literario del Parque Balmaceda, en la comuna de Providencia, en el contexto de la muestra "Un día de cómic en tu barrio". InteriorDIA exhibirá algunos de sus títulos emblemáticos, como "El Modelo de Pickman" (Midia, 2009, con guión de Gilberto Villarroel, basado en un relato de H.P. Lovecraft y dibujos de Gabriel Aiquel y Christian Luco) y los dos libros de humor gráfico de Gabriel Aiquel, "Calcetín con papa" (2013) y "Abandona toda esperanza" (2015).



jueves, 23 de abril de 2015

Quintín Oyarzo (1950-2009): Ese irrefrenable deseo de querer decir la verdad



Este viernes 24 de abril se cumplen seis años desde la partida de mi gran amigo Quintín Oyarzo. Desde hace tres años circula, como libro impreso y electrónico, "Crónicas y Minicuentos", obra póstuma de este excepcional reportero, editada por InteriorDIA, lanzada en 2012 en la Universidad de Concepción y en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Este es el prólogo que escribí para el libro.

 -¡Barretas! – decía Quintín, con tono socarrón, cuando algo le parecía exageradamente inverosímil, irrelevante o poco fundamentado. El término tenía toda la ambigüedad del “inamible” de Baldomero Lillo y, como no aparece en el diccionario, solamente cabía sospechar que lo podía haber robado en alguna incursión periodística a través de los barrios mineros de Lota y Coronel. O tal vez lo trajo consigo de más al sur, de la época en que era un niño que vivía sobre un palafito en Punta Arenas y le gustaba arrojar las ollas y sartenes de su madre al agua para observar cómo flotaban y se iban navegando como pequeños botes arrastrados por la corriente del Estrecho de Magallanes.

Conocí a Quintín en 1985, cuando llegué a hacer mi práctica al diario "El Sur" de Concepción y, aunque era un poco cascarrabias e impaciente con los estudiantes, se notaba que era el más avispado de todos los periodistas de la redacción, así que rápidamente empecé a hacerle caso y a seguir todos sus consejos. Mi práctica de tres meses se convirtió en una residencia de casi tres años, con contrato, en el diario. Y durante ese tiempo fue mi mentor y mi amigo.

Lo vi cubriendo sin temor alguno, en años muy oscuros, informaciones y casos sobre derechos humanos, conflictos sindicales, crisis universitarias y bajando a los pirquenes de Lota y Coronel en improvisados ascensores que los mineros hacían con neumáticos y cuerdas. Pirquenes que semanas después se inundaban, llevándose a los mismos trabajadores cuyas penurias Quintín había retratado fielmente en el diario. Vidas frágiles, como lo eran las nuestras en ese momento, expuestas a cualquier tipo de contingencia o a las políticas del Estado.

Supe de personas que recibieron su ayuda, discretamente, sin pedir nada a cambio, cuando trabajaba como periodista en el Departamento de Comunicaciones del Arzobispado de Concepción. Vi cómo prestó generosamente su casa para comidas entre líderes de opinión que requerían un ambiente más discreto para negociar cualquier cosa. Me enseñó que las mejores exclusivas podían salir en medio de una noche de
carrete, con apuntes escritos al pasar en una servilleta. Lo vi entrevistar a dirigentes sindicales en la sala de redacción del diario “El Sur”, tomando apuntes en su máquina de escribir, que tecleaba a una velocidad endemoniada, y luego, una vez terminada la conversación, arrancar con gesto triunfal de la máquina la carilla de papel amarillo con la entrevista perfectamente transcrita y editada, con encabezado y todo, llamar al fotógrafo para que retratara al dirigente, poner una hoja verde en la máquina para escribir la lectura de foto, sacar la hoja, poner una carilla rosada para escribir el título, para a continuación juntar todo el material, doblarlo en dos y dejarlo caer sobre la bandeja del editor a una velocidad supersónica. Conversación terminada, nota despachada, cada hoja de papel identificada para la imprenta con los correspondientes colores. Y así todo el día. Carilla tras carilla. Noticia tras noticia. El más rápido, el más prolífico.


“Ojalá vivas tiempos interesantes”, dice un antiguo proverbio chino que tiene más bien el tono de una velada amenaza. Quintín es uno de aquellos afortunados que vivió tiempos turbulentos, de muchos cambios, y supo convertirse en fiel testigo de su época. Pertenece a una generación que estudió Periodismo en la Universidad de Concepción a comienzos de los 70 y que recibía en las Escuelas de Verano a personajes de la talla de Pablo Neruda y Julio Cortázar, en actividades extra-programáticas que eran organizadas por los propios alumnos.  Tras el golpe militar de 1973, sus estudios quedaron incompletos. Recuerdo que algún envidioso me dijo alguna vez, en un pasillo:

-Quintín no es periodista.

Se refería, por supuesto, a que no había completado los estudios universitarios por razones, como dije, ajenas a su voluntad y a la voluntad de muchos chilenos. Pero Quintín se había ganado el título en la calle hace rato, ayudando a darle voz a los sin voz en una época en que la prensa, aunque no le correspondiera, tenía que llenar a veces los vacíos de otras instituciones que no hacían bien su pega o que estaban momentáneamente clausuradas. Humildemente, cuando vino la transición democrática, regresó a las aulas a completar sus estudios, redactó una tesis y se graduó. Y volvió a la calle. Derrochaba energía. Fue presidente del Sindicato de Trabajadores del diario “El Sur” de Concepción (hicimos juntos una huelga en plena dictadura) y dirigente del Consejo Regional Biobío del Colegio de Periodistas.

Las crónicas, columnas de opinión, entrevistas y reportajes que aparecen en este libro son una selección del trabajo realizado por Quintín Oyarzo a lo largo de treinta años, entre 1979 y 2009, en el “Diario Color” y en el diario “El Sur”, ambos de Concepción, en el  diario “La Nación” de Santiago, fue donde fue editor, en el portal de noticias “Primera Plana”, que ayudó a fundar y en la revista “El Periodista”.

No aparecen aquí, porque no quedan archivos grabados, extractos de sus     
andanzas como director de prensa de Radio Regional, en Concepción, donde, en vísperas del plebiscito del 88, logró sacudir el escenario informativo local y concentrar la sintonía de miles de personas que querían escuchar aquellas noticias que no salían en la TV.

En la década de los 80, después de reportear todo el día en el diario “El Sur”, lo vi trabajando hasta tarde en la radio, escribiendo los libretos del informativo que saldría al aire al día siguiente. Aunque originalmente yo iba con la idea de acompañarlo hasta que se desocupara, para salir después a comer al “Nuria” o a cualquier otro sitio de la noche penquista, donde dirigentes sindicales, profesores y políticos llegaban siempre a contar alguna primicia, a él, que tipeaba frenéticamente sobre la máquina de escribir, no le parecía buena idea verme ocioso y acostumbraba a darme órdenes secas y perentorias:

-¡Siéntate y escribe algo!

Fue mi primera incursión en el mundo de la radio, al cual estuve ligado después durante veinte años. También eso se lo debo a él. Más tarde, cuando concretó su desembarco en Santiago, como editor por La Nación, con una curiosidad farandulera incluida (el Boloccazo), siempre fue un auditor atento y exigente, que llamaba a mi radio para compartir datos o corregir informaciones.

Similar dedicación manifestó cuando se convirtió en asesor de prensa. Llamó una vez para pedirme la biografía de O´Higgins escrita por Benjamín Vicuña Mackenna con el fin de leerla y extractar frases históricas solamente para que un ministro concertacionista pudiese hablar con propiedad en el discurso de celebración del natalicio del Padre de la Patria.

Compartíamos el amor por los libros y las películas, que ambos coleccionábamos. Cuando trabajó en Santiago, como editor en la agencia de noticias Orbe, en una oficina minúscula, y como director y fundador del portal de noticias Primera Plana, coordinando desde su casa a un equipo de periodistas y columnistas, siempre nos dejábamos, los fines de semana, un tiempo libre para ir al cine a ver películas como “Master and Comander (Capitán de Mar y Guerra)” o para repetirnos en DVD “Das Boot (El Submarino)” y el corte final del director de “The Wild Bunch (La Pandilla Salvaje)”.

Y recuerdo que en Concepción, cuando yo era un estudiante que recién había terminado su práctica en “El Sur”, siempre era posible encontrar en su casa películas prohibidas, como “Patagonia sangrienta” y los videos del ICTUS, que circulaban de mano a mano a través de redes sociales que funcionaban en una época en que no había Internet ni teléfonos celulares. En su casa encontré libros de periodismo investigativo como “Bomba en una calle de Palermo”, de Edwin Harrington y Mónica González, que formaban parte de un impresionante archivo periodístico al cual se sumaban los boletines de la Vicaría de la Solidaridad y todo aquello que él pudiese considerar de interés para construir y reconstruir una memoria que estaba en pugna con las versiones oficiales. Constructor de memoria, testigo de su tiempo.

A través de las páginas que escribió desfilan personajes clave de la vida nacional y latinoamericana de los últimos treinta años: Jaime Guzmán, Patricio Aylwin, Sergio Onofre Jarpa, Hernán Cubillos, el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, Hebe Pastor de Bonafini, Enrique Urrutia Manzano, Manuel Bustos y Clotario Blest, entre otros. Juntos pero no revueltos, porque detrás de la grabadora o de la libreta de apuntes sus entrevistados siempre se encontraron con un hombre que tenía un punto de vista sobre la realidad y que estaba absolutamente informado respecto a los temas sobre los cuales estaban conversando. Cuando dejó el diario “El Sur” Quintín dijo, en una entrevista:

-No me enjuago la boca con la objetividad, porque esa cosa para mi es utopía.

Pero una cosa es tener un punto de vista y la otra es ser respetuoso con la mirada de quienes piensan distinto. El ex Canciller de Pinochet, Hernán Cubillos, a quien Quintín entrevistó en el yate “Caleuche”, en Talcahuano, durante una escala de la regata de las Mil Millas, le escribió una carta en la que agradecía la forma en que desarrolló una entrevista política en profundidad en la cual conversaron de todo menos de deportes:

-Si bien no hablamos mucho de yates, en verdad conversamos de otras cosas interesantes, las que Usted reprodujo con inteligencia, exactitud y profesionalismo.

Qué mejor reconocimiento que el de alguien que, políticamente, estaba en las antípodas de Quintín.  A su “deseo irrefrenable de querer decir la verdad”, como definió alguna vez al quehacer periodístico, sumaba aquel respeto por las fuentes y por los lectores, por el público, que lo sitúan a años luz de aquellos periodistas que siempre vieron el ejercicio de la profesión como un trámite burocrático que había que sortear antes de fabricarse una carrera como escritores. No es necesario nombrarlos. Muchos de ellos, chilenos y extranjeros, se jactan ahora de haber adornado sus historias cuando eran jóvenes reporteros, cambiando datos por aquí y por allá, para darles más colorido, para hacerlas más sabrosas, menos aburridas, más interesantes. Quintín nunca necesitó recurrir a dichos trucos. El periodismo era periodismo y la literatura, otra cosa. Lo que no significaba que no pudiese escribir literatura. Pero eran mundos distintos, que corrían a través de carriles diferentes. Pasaron muchos años para que, con la madurez del camino recorrido, se animara a escribir sus mini-cuentos y a enviar algunos de ellos al portal de la BBC de Londres, donde fueron publicados.  Pero nunca trató de pasar gato por liebre a nadie.

También hay personajes anónimos en estas crónicas y reportajes. Uno de ellos es Sebastián Acevedo, un padre desesperado por la detención de sus hijos por parte de la CNI (Central Nacional de Informaciones), que protestó quemándose a lo bonzo en la plaza de Concepción, delante de Quintín, quien inútilmente trató de disuadirlo y que después, apenas pasado el shock por lo visto, tuvo que ir al diario “El Sur” a escribir la crónica y enviar el despacho radial a Santiago, como corresponsal de Radio Chilena. Este texto, escrito con profunda humanidad, con dolor, respeto e impotencia, debiera ser referencia obligada para los estudiantes en las Escuelas de Periodismo. No soy el único que ha dicho esto.

Otro texto de antología es el relato de las duras condiciones de trabajo de los mineros del carbón. No se trata de las minas submarinas de la ENACAR (Empresa Nacional del Carbón) sino de los pirquenes, verdaderos hoyos en medio de los cerros a los cuales había que bajar en improvisados ascensores, hechos con cuerdas y neumáticos viejos. Después de la publicación de este reportaje, el suegro de Quintín, un experimentado ingeniero de minas, al ver las fotos, lo retó por arriesgarse demasiado. Se notaba que el carbón estaba reventado, es decir, que el terreno estaba blando y el cerro podía ceder en cualquier momento. Y así fue. Pocos días después, el agua inundó el pirquén. Varios mineros murieron.

Su compromiso con los hechos, y con la verdad que pudiesen estar mostrando aquellos hechos, lo llevó a una vida dedicada completamente al periodismo, con todos los costos que eso pudiese significar. Una vida con pocos fines de semana libres, muchas actividades sociales, mucha bohemia, cuando los periodistas todavía no eran “rostros” ni iban de un medio de comunicación a otro llevando una maleta de auspiciadores bajo el brazo. Eran otros tiempos, otra generación, otra manera de entender la profesión.

Detestaba a quienes no se sentían periodistas todo el día. A un periodista del canal 5 de Concepción lo retó una vez por dejar pasar una noticia; el reprendido le dio como argumento que aquel día andaba "como persona, no como periodista".

-Eres periodista las 24 horas del día- afirmaba siempre e incluso le exigía esa dedicación a su esposa, la Gaby, y se enojaba si ella, profesora de matemáticas, no anotaba las patentes de los autos después de haber visto un choque en la calle.

Hasta pocos días antes de morir, demasiado joven para mi gusto, Quintín se mantuvo activo. Hablamos por teléfono unos días antes. Iba en el Metro, camino al Colegio de Periodistas, para colaborar con la elaboración de unos textos. Cada mañana, a primera hora, despachaba un resumen de la prensa nacional, dividido por sectores, que sus amigos recibíamos de manera absolutamente gratuita en nuestros correos electrónicos. Luego, cuando terminaba de escribirlo y revisar todos los diarios, me llamaba, a eso de las 6 de la mañana, solamente para despertarme. Podía imaginar esa sonrisa malévola y pícara que le hacía brillar los ojos cuando estaba haciendo alguna travesura, porque él sabía perfectamente que yo a veces me acostaba muy tarde, un hábito que me quedó desde la época en que fui editor nocturno en Radio Cooperativa.

Unos días de silencio, el resumen que no llega y, una noche de viernes, una llamada de su hijo Francisco contándome algo que al principio no podía ni quería creer: que Quintín ya no estaba, que se había ido para siempre.

Han pasado tres años.

Las cenizas de Quintín se fueron navegando en mayo de 2009 a través del Estrecho de Magallanes, llevadas por la misma corriente a la cual, cuando niño, arrojó ollas y sartenes.

Y, como el Cid Campeador, que ganaba sus batallas incluso después de muerto, hoy me encuentro de nuevo con Quintín, cuya asombrosa obra profesional revive en estas crónicas. Leyéndolo, vuelvo a escuchar su voz, sus inflexiones, su manera de interrogar y cuestionar, con respeto pero con firmeza, a todo el mundo. Y aquí están estos textos, para deleite de sus contemporáneos y, también, para el conocimiento de las nuevas generaciones de chilenos que tengan interés en nuestra historia reciente.

Sus escritos nos cuentan, de primera mano, con los ojos de un testigo privilegiado y honesto, la pequeña y la gran historia de las últimas tres décadas, que, contrariamente a cualquier maldición china, sí resultaron ser de lo más interesantes.

La publicación de este libro es, también, un cariñoso homenaje a un mentor y amigo aunque, conociéndolo como lo hice, creo que, de haber estado vivo, habría cuestionado la idea desde sus mismos cimientos. Y creo que yo podría haber anticipado con toda exactitud su respuesta.